Psicólogos Asociados es un gabinete de psicología en Madrid, especializado en el tratamiento y prevención de: trastornos de ansiedad, depresión, fobias, mejora de la autoestima, técnicas de relajación. Centro de atención psicológica y apoyo en los momentos de crisis. Terapia Cognitiva Orientación
Cognitivo-Conductual y Humanista |
ORIENTACIONES
Practique personalmente antes con cada técnica.
Mejor cuanto más profunda sea su formación.
La actitud personal del tutor/orientador ante las técnicas y la ante
la clase es lo fundamental.¿Desea Vd. ayudar a sus alumnos/as a conocerse
mejor? ¿Por qué?
El “ambiente” de la hora de tutoría va a ser determinante
del proceso y de los resultados. Estos ejercicios requieren un grupo ya maduro.Si
el ambiente es tenso no “desperdicie” el tiempo, haga otra cosa.
Utilice estas técnicas junto a otras para el objetivo del Plan de Acción
Tutorial: autoconocimiento.
Todas las fantasías son más efectivas si son precedidas de indicaciones
de buscar una posición confortable, con los ojos cerrados y la atención
dirigida a la experiencia interior, tomando contacto con las sensaciones físicas,
la respiración, etc.
Estos viajes imaginarios también serán mucho más valiosos
si son inmediatamente relatados a alguien en primera persona del presente, como
si estuvieran ocurriendo aquí y ahora. Esto va a facilitar identificarse
con el relato puesto que no se trata “sólo de una fantasía”
sino de una importante expresión de usted mismo y de su situación
vital.
Realice la lectura de las fantasías en tono pausado, relajado, que facilite
la concentración. Los tres puntos “...” indican una parada
prudencial entre instrucciones.
Las siguientes actividades están tomadas de “El Enfoque Guestáltico”
de J.O. Stevens, Editorial Cuatro Vientos, donde puede encontrar más
actividades de este tipo.
DOS O MÁS PRINCIPIOS
...es muchísimo más útil
sencillamente tomar más conciencia -dándose cuenta de cómo
está ahora uno mismo- que tratar de cambiar, o detener o incluso evitar,
algo que hay en mí que no me gusta. Resulta efectivo quedarme con esto
y llegar a darme cuenta en profundidad de ello. Uno no puede mejorar su funcionamiento;
sólo puede interferir con él, puede disfrazarlo, distorsionarlo.
Cuando uno de verdad se pone en contacto con su propia vivencia, descubre que
el cambio se produce por sí solo, sin esfuerzo ni planificación.
Con un darse cuenta cabal y con la confianza de que saldrán bien, uno
puede permitir que ocurra lo que tiene que ocurrir. El Darse Cuenta. J. O Stevens.
P. 18.
Cualquier imagen que tenga acerca de mí mismo es una fantasía, es una idea. En la medida que estoy preocupado con esta idea fija de mí mismo, pierdo contacto con el flujo de mi vivencia real. En el mejor de los casos, una imagen fuerte de sí mismo lo llevará a ser un autómata social útil, rígido y predecible, una persona que se identifica con una idea de sí mismo en vez de hacerlo con la realidad de sus sentimientos actuales, experiencias y acciones. Mi vida se divide entre imagen y realidad, entre lo que pienso que soy y lo que realmente soy. El Darse cuenta. P.71
INVIRTIENDO CARACTERÍSTICAS DOMINANTES
“Piensa en dos o tres adjetivos que te
describen, dos o tres palabras que mejor expresen tu opinión de ti mismo
como persona.... Piénsalas bien, tómate un tiempo... Piensa ahora
en los opuestos de ésas palabras... Conviértete en una persona
con ésas características opuestas... Descríbete ahora a
ti mismo... ¿Cómo eres?... ¿cómo te sientes siendo
esta persona?... ¿Cómo es tu vida?... ¿Qué te gusta
y qué te disgusta de esta otra persona"?... emplea cierto tiempo
en sentirte realmente como esta "otra" persona... Ahora sé
tú mismo otra vez y compara la experiencia de ser estas dos personas.”
El darse cuenta, J O Stevens
EXIGENCIA Y RESPUESTA
Siéntese confortablemente y cierre los
ojos... Imagine ahora que se está mirando, sentado frente a usted mismo.
Fórmese algún tipo de imagen visual de usted mismo...sentado así
enfrente suyo, como mirándose en un espejo....¿Cómo está
sentada esa imagen?...¿Qué está usando esa imagen de usted
mismo?... ¿Qué tipo de expresión facial ve usted?...
Critique ahora en silencio esa imagen de usted mismo como si estuviera hablándole
a otra persona. Digase lo que debiera y no debiera hacer. Comience cada frase
con las palabras “Deberías...” “No deberías...”.
Haga una lista de críticas. Escuche su voz mientras lo va haciendo. ¿Cómo
suena su voz?...¿Cómo se siente, físicamente, mientras
hace esto?...
Ahora imagine que cambia de lugar con esta imagen. Vuélvase esa imagen
de sí mismo y conteste silenciosamente a estas críticas. ...¿Qué
dice en respuesta a los comentarios críticos?...¿Y qué
expresa su tono de voz? ...¿Cómo se siente a medida que responde
a estas críticas?...
Ahora cambie de rol y vuelva a ser el crítico... Continúe el diálogo
interno fijándose en qué dice y en cómo lo dice ... Ocasionalmente
haga una pausa para sólo escuchar sus palabras en su mente y siéntalas.
Note todos los detalles de lo que está sucediendo en usted a medida que
va haciendo esto.
ESCUCHÁNDOSE A SÍ MISMO
Todos decimos “me digo”, nadie dice
“me escucho”. De modo que para cambiar, trate de escucharse.
Comience prestándole atención a los pensamientos que dan vuelta
en su cabeza, y simplemente obsérvelos. ... Ahora comience a pronunciar
estos pensamientos pero como un murmullo muy suave, de modo que las palabras
apenas escapen de sus labios. ... Ahora, dígalas un poco más fuerte..
Y siga aumentando el volumen hasta que alcance su tono de voz normal... Imagine
que está realmente hablando con alguien. ...Siga diciendo sus pensamientos
y ponga atención en lo que es comunicado por el sonido de su voz. ...¿Cómo
es su voz? ..¿Es fuerte o débil, clara o confusa, severa o dulce?,...¿Es
crítica, quejumbrosa, enojada o suplicante? ...¿Suena esta voz
como la de alguien a quien conoce? ...¿A quién podrán estar
dirigidas estas palabras? ...Ubique alguna persona a quien decirle estas palabras.
Imagine que realmente hace esto y vea si las palabras calzan. ¿Cómo
se siente cuando le habla a esta persona? ... ¿contesta esta persona
a lo que usted le dice? ... Absorba ahora en silencio su experiencia
TENGO QUE... ELIJO...
El ejercicio se puede realizar en pareja, mirándose frente
a frente o individualmente, escribiendo las respuestas en un papel. Altérnense
diciendo frases que comiencen con las palabras “Tengo que...”. Haga
una larga lista de cosas que tiene que hacer. Tomese cinco minutos aproximadamente,
para hacerlo...
Ahora retroceda a las frases que dijo y reemplace el “Tengo que...”
por “Elijo...” y alterne con su compañero la expresión
de estas frases. Diga exactamente lo que dijo antes, salvo en dicha palabra.
El objetivo es darse cuenta de que tiene el poder de tomar una decisión,
aún en el caso de que esa elección sea entre alternativas indeseables.
Tome tiempo para experimentar cada frase que comienza “Elijo...”.
Luego repita esta frase e inmediatamente agregue cualquier frase que se le ocurra
a continuación. Por ejemplo “Elijo conservar mi trabajo, ... Así
me siento protegido y seguro”. Tómese nuevamente unos cinco minutos
para hacer este ejercicio.
El ejercicio se puede realizar en pareja, mirándose frente a frente o
individualmente, escribiendo las respuestas en un papel. Altérnense diciendo
frases que comiencen con las palabras “Tengo que...”. Haga una larga
lista de cosas que tiene que hacer. Tomese cinco minutos aproximadamente, para
hacerlo...
Ahora retroceda a las frases que dijo y reemplace el “Tengo que...”
por “Elijo...” y alterne con su compañero la expresión
de estas frases. Diga exactamente lo que dijo antes, salvo en dicha palabra.
El objetivo es darse cuenta de que tiene el poder de tomar una decisión,
aún en el caso de que esa elección sea entre alternativas indeseables.
Tome tiempo para experimentar cada frase que comienza “Elijo...”.
Luego repita esta frase e inmediatamente agregue cualquier frase que se le ocurra
a continuación. Por ejemplo “Elijo conservar mi trabajo, ... Así
me siento protegido y seguro”. Tómese nuevamente unos cinco minutos
para hacer este ejercicio.
RESENTIMIENTO Y APRECIO
Reúnase con alguien con quien tenga diferencias
y desacuerdos, y siéntese frente esa persona... Mírela a los ojos
y mantenga también algún tipo de contacto físico con esa
persona. Dentro de un momento les pediré que se turnen para expresar
sus resentimientos uno al otro. Comience cada frase con las palabras “Estoy
resentido...” y exprese claramente y con exactitud de qué está
resentido con su compañero. Cuando formule un resentimiento, guarde silencio
para que su compañero formule un resentimiento en contra suyo. Continúen
alterándose en la expresión de resentimientos durante cinco minutos
aproximadamente. Si se queda atascado diga simplemente “Estoy resentido...”
y vea qué palabras se le ocurren a continuación
Ahora quiero que repase todos los resentimientos que expresó y tache
la palabra resentido y la substituya por la palabra aprecio. Túrnense
para decir las frases uno al otro. Mida sus palabras como si estuviera probándose
una camisa. Haga una pausa después de cada frase para tomar contacto
con lo que siente mientras la dice. Hay algo de verdad en esta frase que empieza...”Te
aprecio porque...”
Casi siempre hay algo que apreciar en lo que nos resiente o molesta. Si puede
descubrir ése aprecio y traerlo a primer plano, tendrá una perspectiva
mucho más equilibrada y se dará más cuenta de ambas caras
de toda situación difícil.
El ejercicio también se puede plantear con una persona no presente y
escribiendo “los diálogos” en un papel.