Psicólogos Asociados es un gabinete de psicología en Madrid, especializado en el tratamiento y prevención de: trastornos de ansiedad, depresión, fobias, mejora de la autoestima, técnicas de relajación. Centro de atención psicológica y apoyo en los momentos de crisis. Terapia Cognitiva

Orientación Cognitivo-Conductual y Humanista
T erapia de Aceptación y Compromiso ACT Psicólogos Asociados Calle: Guillermo de Osma, 21, bajo 1 - tel. 678 000 988 - Madrid

 

ORIENTACIONES


Practique personalmente antes con cada técnica. Mejor cuanto más profunda sea su formación.
La actitud personal del tutor/orientador ante las técnicas y la ante la clase es lo fundamental.¿Desea Vd. ayudar a sus alumnos/as a conocerse mejor? ¿Por qué?
El “ambiente” de la hora de tutoría va a ser determinante del proceso y de los resultados. Estos ejercicios requieren un grupo ya maduro.Si el ambiente es tenso no “desperdicie” el tiempo, haga otra cosa.
Utilice estas técnicas junto a otras para el objetivo del Plan de Acción Tutorial: autoconocimiento.
Todas las fantasías son más efectivas si son precedidas de indicaciones de buscar una posición confortable, con los ojos cerrados y la atención dirigida a la experiencia interior, tomando contacto con las sensaciones físicas, la respiración, etc.
Estos viajes imaginarios también serán mucho más valiosos si son inmediatamente relatados a alguien en primera persona del presente, como si estuvieran ocurriendo aquí y ahora. Esto va a facilitar identificarse con el relato puesto que no se trata “sólo de una fantasía” sino de una importante expresión de usted mismo y de su situación vital.
Realice la lectura de las fantasías en tono pausado, relajado, que facilite la concentración. Los tres puntos “...” indican una parada prudencial entre instrucciones.
Las siguientes actividades están tomadas de “El Enfoque Guestáltico” de J.O. Stevens, Editorial Cuatro Vientos, donde puede encontrar más actividades de este tipo.


DOS O MÁS PRINCIPIOS


...es muchísimo más útil sencillamente tomar más conciencia -dándose cuenta de cómo está ahora uno mismo- que tratar de cambiar, o detener o incluso evitar, algo que hay en mí que no me gusta. Resulta efectivo quedarme con esto y llegar a darme cuenta en profundidad de ello. Uno no puede mejorar su funcionamiento; sólo puede interferir con él, puede disfrazarlo, distorsionarlo. Cuando uno de verdad se pone en contacto con su propia vivencia, descubre que el cambio se produce por sí solo, sin esfuerzo ni planificación. Con un darse cuenta cabal y con la confianza de que saldrán bien, uno puede permitir que ocurra lo que tiene que ocurrir. El Darse Cuenta. J. O Stevens. P. 18.

Cualquier imagen que tenga acerca de mí mismo es una fantasía, es una idea. En la medida que estoy preocupado con esta idea fija de mí mismo, pierdo contacto con el flujo de mi vivencia real. En el mejor de los casos, una imagen fuerte de sí mismo lo llevará a ser un autómata social útil, rígido y predecible, una persona que se identifica con una idea de sí mismo en vez de hacerlo con la realidad de sus sentimientos actuales, experiencias y acciones. Mi vida se divide entre imagen y realidad, entre lo que pienso que soy y lo que realmente soy. El Darse cuenta. P.71

INVIRTIENDO CARACTERÍSTICAS DOMINANTES

“Piensa en dos o tres adjetivos que te describen, dos o tres palabras que mejor expresen tu opinión de ti mismo como persona.... Piénsalas bien, tómate un tiempo... Piensa ahora en los opuestos de ésas palabras... Conviértete en una persona con ésas características opuestas... Descríbete ahora a ti mismo... ¿Cómo eres?... ¿cómo te sientes siendo esta persona?... ¿Cómo es tu vida?... ¿Qué te gusta y qué te disgusta de esta otra persona"?... emplea cierto tiempo en sentirte realmente como esta "otra" persona... Ahora sé tú mismo otra vez y compara la experiencia de ser estas dos personas.”
El darse cuenta, J O Stevens

EXIGENCIA Y RESPUESTA

Siéntese confortablemente y cierre los ojos... Imagine ahora que se está mirando, sentado frente a usted mismo. Fórmese algún tipo de imagen visual de usted mismo...sentado así enfrente suyo, como mirándose en un espejo....¿Cómo está sentada esa imagen?...¿Qué está usando esa imagen de usted mismo?... ¿Qué tipo de expresión facial ve usted?...
Critique ahora en silencio esa imagen de usted mismo como si estuviera hablándole a otra persona. Digase lo que debiera y no debiera hacer. Comience cada frase con las palabras “Deberías...” “No deberías...”. Haga una lista de críticas. Escuche su voz mientras lo va haciendo. ¿Cómo suena su voz?...¿Cómo se siente, físicamente, mientras hace esto?...
Ahora imagine que cambia de lugar con esta imagen. Vuélvase esa imagen de sí mismo y conteste silenciosamente a estas críticas. ...¿Qué dice en respuesta a los comentarios críticos?...¿Y qué expresa su tono de voz? ...¿Cómo se siente a medida que responde a estas críticas?...
Ahora cambie de rol y vuelva a ser el crítico... Continúe el diálogo interno fijándose en qué dice y en cómo lo dice ... Ocasionalmente haga una pausa para sólo escuchar sus palabras en su mente y siéntalas.
Note todos los detalles de lo que está sucediendo en usted a medida que va haciendo esto.

ESCUCHÁNDOSE A SÍ MISMO

Todos decimos “me digo”, nadie dice “me escucho”. De modo que para cambiar, trate de escucharse.
Comience prestándole atención a los pensamientos que dan vuelta en su cabeza, y simplemente obsérvelos. ... Ahora comience a pronunciar estos pensamientos pero como un murmullo muy suave, de modo que las palabras apenas escapen de sus labios. ... Ahora, dígalas un poco más fuerte.. Y siga aumentando el volumen hasta que alcance su tono de voz normal... Imagine que está realmente hablando con alguien. ...Siga diciendo sus pensamientos y ponga atención en lo que es comunicado por el sonido de su voz. ...¿Cómo es su voz? ..¿Es fuerte o débil, clara o confusa, severa o dulce?,...¿Es crítica, quejumbrosa, enojada o suplicante? ...¿Suena esta voz como la de alguien a quien conoce? ...¿A quién podrán estar dirigidas estas palabras? ...Ubique alguna persona a quien decirle estas palabras. Imagine que realmente hace esto y vea si las palabras calzan. ¿Cómo se siente cuando le habla a esta persona? ... ¿contesta esta persona a lo que usted le dice? ... Absorba ahora en silencio su experiencia


TENGO QUE... ELIJO...

El ejercicio se puede realizar en pareja, mirándose frente a frente o individualmente, escribiendo las respuestas en un papel. Altérnense diciendo frases que comiencen con las palabras “Tengo que...”. Haga una larga lista de cosas que tiene que hacer. Tomese cinco minutos aproximadamente, para hacerlo...
Ahora retroceda a las frases que dijo y reemplace el “Tengo que...” por “Elijo...” y alterne con su compañero la expresión de estas frases. Diga exactamente lo que dijo antes, salvo en dicha palabra.
El objetivo es darse cuenta de que tiene el poder de tomar una decisión, aún en el caso de que esa elección sea entre alternativas indeseables. Tome tiempo para experimentar cada frase que comienza “Elijo...”. Luego repita esta frase e inmediatamente agregue cualquier frase que se le ocurra a continuación. Por ejemplo “Elijo conservar mi trabajo, ... Así me siento protegido y seguro”. Tómese nuevamente unos cinco minutos para hacer este ejercicio.
El ejercicio se puede realizar en pareja, mirándose frente a frente o individualmente, escribiendo las respuestas en un papel. Altérnense diciendo frases que comiencen con las palabras “Tengo que...”. Haga una larga lista de cosas que tiene que hacer. Tomese cinco minutos aproximadamente, para hacerlo...
Ahora retroceda a las frases que dijo y reemplace el “Tengo que...” por “Elijo...” y alterne con su compañero la expresión de estas frases. Diga exactamente lo que dijo antes, salvo en dicha palabra.
El objetivo es darse cuenta de que tiene el poder de tomar una decisión, aún en el caso de que esa elección sea entre alternativas indeseables. Tome tiempo para experimentar cada frase que comienza “Elijo...”. Luego repita esta frase e inmediatamente agregue cualquier frase que se le ocurra a continuación. Por ejemplo “Elijo conservar mi trabajo, ... Así me siento protegido y seguro”. Tómese nuevamente unos cinco minutos para hacer este ejercicio.

RESENTIMIENTO Y APRECIO


Reúnase con alguien con quien tenga diferencias y desacuerdos, y siéntese frente esa persona... Mírela a los ojos y mantenga también algún tipo de contacto físico con esa persona. Dentro de un momento les pediré que se turnen para expresar sus resentimientos uno al otro. Comience cada frase con las palabras “Estoy resentido...” y exprese claramente y con exactitud de qué está resentido con su compañero. Cuando formule un resentimiento, guarde silencio para que su compañero formule un resentimiento en contra suyo. Continúen alterándose en la expresión de resentimientos durante cinco minutos aproximadamente. Si se queda atascado diga simplemente “Estoy resentido...” y vea qué palabras se le ocurren a continuación
Ahora quiero que repase todos los resentimientos que expresó y tache la palabra resentido y la substituya por la palabra aprecio. Túrnense para decir las frases uno al otro. Mida sus palabras como si estuviera probándose una camisa. Haga una pausa después de cada frase para tomar contacto con lo que siente mientras la dice. Hay algo de verdad en esta frase que empieza...”Te aprecio porque...”
Casi siempre hay algo que apreciar en lo que nos resiente o molesta. Si puede descubrir ése aprecio y traerlo a primer plano, tendrá una perspectiva mucho más equilibrada y se dará más cuenta de ambas caras de toda situación difícil.
El ejercicio también se puede plantear con una persona no presente y escribiendo “los diálogos” en un papel.


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ACT: terapia de aceptación y compromiso